Piramide_5N

 

 Cientos de personas se manifestaron en tres ciudades de Chile para expresar su repudio a los abusos y las negligencias en los centros del Servicio Nacional de Menores (Sename), una institución que atraviesa una grave crisis que ha provocado un escándalo político y conmoción social.

La movilización fue convocada bajo el lema “Ya no están solos” por organizaciones sociales y de defensa de la infancia y se realizaron marchas en Santiago, Valparaíso y Concepción.

En la capital se congregaron unas 300 personas, muchas vestidas completamente de negro y con globos blancos como muestra de apoyo a los niños y adolescentes que viven internados en centros del Sename, donde conviven víctimas de desarraigo familiar con otros que han cometido delitos.

Los manifestantes portaban pancartas en las que se podía leer “No más muertes en el Sename” y “Exigimos perdón, justicia y reparación” para las víctimas.

El Sename ha sido criticado durante años, pero su crisis estalló definitivamente en abril de 2016 con la muerte de una niña de once años llamada Lisette Villa, quien falleció asfixiada cuando sus cuidadores la sometieron a apremios ilegítimos y tormentos, según un informe del Servicio Médico Legal aportado por la fiscalía.

Poco después, en octubre de 2016, la opinión pública chilena se conmocionó con la noticia de que 1.313 niños murieron en centros colaboradores del Sename en los últimos once años.

Aquel escándalo derivó en una interpelación a la entonces ministra de Justicia, Javiera Blanco, quien finalmente acabó renunciando al cargo.

Las negligencias en los centros del Sename fueron investigadas durante los últimos meses por una comisión de diputados que la semana pasada presentó un informe que fue rechazado por los votos de los legisladores oficialistas, lo que desató una agria polémica entre la oposición y los partidos que apoyan al Gobierno.

El informe daba cuenta de las muertes ocurridas en esos centros, que son gestionados tanto por el Estado como por organizaciones privadas, la situación de desprotección en la que se encuentran los niños y jóvenes internados y la falta de preparación de quienes trabajan ahí.

La directora del Sename, Solange Huerta, que asumió el cargo el año pasado en plena crisis del organismo, reconoció este domingo en un programa de Televisión Nacional (TVN) que el sistema necesita “cambios profundos” y subrayó que “los niños no pueden seguir esperando”. 

Anuncios