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El Ministerio del Interior turco anunció que 130 ciudadanos turcos residentes en el extranjero y con acusaciones de terrorismo o golpismo perderán la ciudadanía si no regresan al país en 90 días, entre ellos el predicador Fethullah Gülen, al que Ankara acusa de la intentona golpista de hace un año.

Los 130 ciudadanos tienen causas pendientes con la Justicia y no han acudido a los tribunales que les juzgan porque residen en el extranjero, según detalló Interior en el Boletín Oficial del Estado.

Entre los 130 acusados se encuentran presuntos miembros del grupo yihadista Estado Islámico y de la cofradía del clérigo islamista Fethullah Gülen, a quién Ankara acusa del fallido golpe de Estado del pasado 15 de julio.

El propio Gülen, que vive en Estados Unidos desde 1999, se encuentra en la lista de acusados a los que se amenaza con quitarles la nacionalidad turca.

En la lista de afectados también hay sospechosos que enfrentan causas por sus vínculos con la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), entre ellos dos diputados del izquierdista Partido Democrático de los Pueblos (HDP).

En total, doce de los 59 diputados del HDP, la tercera fuerza en el Parlamento turco, permanecen en prisión preventiva acusados de vínculos con el PKK.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, señaló la semana pasada que si los acusados de vínculos terroristas que residen en el extranjero no son deportados, perderán su ciudadanía.

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