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Luis Enrique Martínez ha asegurado que el año sabático que va a tomarse tras cerrar  un ciclo de tres años como entrenador del Barcelona conquistando su tercera Copa del Rey es necesario no solo para él sino también para los jugadores.

“¿Tristeza, porque este ha sido mi último partido? En absoluto, alegría total. Soy yo el que ha decidido que es mejor parar. A mí me va a venir de maravilla y creo que a los jugadores y al equipo también”, ha declarado en la rueda de prensa posterior a la final.

Tras derrotar al Deportivo Alavés (3-1), en el Calderón, Luis Enrique se marcha con nueve títulos de trece posibles. “Creo que son unos números muy buenos”, ha apostillado.

Un palmarés que ha querido dedicar especialmente a su mujer y sus hijos. “Ellos son los que sufren al Luis Enrique que llega cabreado a casa”, ha indicado.

Del partido, ha destacado los dos goles que ha marcado su equipo casi de forma consecutiva justo antes de llegar al descanso, “que nos han venido de maravilla para jugar la final con más tranquilidad”.

Y ha tenido un mención especial para la actuación de Leo Messi: “Es extraordinario, un extraterrestre. He tenido la oportunidad de disfrutar al mejor Messi, a un Messi en plenitud, de altísimo rendimiento. Es el número uno sin ninguna duda y ha sido un verdadero placer para mí”.

Sobre el astro argentino, que ha ganado su trigésimo título con el Barcelona apunto de cumplir 30 años, ha afirmado que “hay Messi para largo, para mucho tiempo”.

Y no se ha atrevido a aconsejar al próximo inquilino del banquillo del Camp Nou. “Yo no soy nadie para dar consejos, porque seguro que tendrá más experiencia que yo. Que disfrute”, ha concluido.

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