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Por segunda postemporada consecutiva, LeBron James está abriendo su cartera para pagar las consecuencias de algo que hizo su compañero de equipo Dahntay Jones contra los Toronto Raptors.

Jones jugó tres minutos al final de la victoria 116-105 de los Cleveland Cavaliers en el Juego 1 de las semifinales de la Conferencia Este el lunes y recibió faltas técnicas consecutivas por hablar basura a Norman Powell de Toronto, lo que le valió una expulsión cuando faltaban 18.7 segundos.

Las faltas técnicas vienen con multas de $3,000 cada una, recaudada por la liga. Jones, que firmó con los Cavs en el último día de la temporada regular, está ganando sólo $9,127 en salario con el equipo; una cantidad prorrateada del contrato mínimo deveterano que firmó.

En la final de la Conferencia Este del año pasado, Jones fue suspendido por el Juego 4 por golpear a Bismack Biyombo en la ingle al final del Juego 3. Fue multado en 1/110 de su salario – unos escasos $80.17 porque sólo ganaba $8,800 en salario pues también se unió al equipo en el último día de la temporada regular . James lo cubrió.

“Yo dije que iba a pagar la multa antes de que yo supiera lo que fuera. No importa”, dijo James, quien ganará $31 millones, el máximo de la liga, dijo el lunes con una risa ante el recuerdo. “Y le dije esta noche: ‘Escucha, Dahntay, ya basta, deja de ser expulsado de Toronto todo el tiempo, voy a dejar de pagar tus malditas multas’. Pero sí, no tiene que preocuparse por eso. Es bueno”.

Jones hizó una clavada en el tiempo de la basura, aumentando la ventaja de los Cavs de 12 a 14 puntos, con Powell dando caza. Eso provocó el intercambio que le hizo expulsar.

“Realmente no fue tan complicado”, dijo Jones a ESPN. “No sé lo que pasó, lo único que dije fue: ‘Mejor no saltes’, y por eso me dieron la primera falta. Y luego la segunda, Norman se acercó a mí y dijo: ‘No hagas esa mier…”.

“Y yo le dije: ‘¿Qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer?’ Y ahí vino la segunda. Así que esas son las palabras exactas que dije: “¿Qué vas a hacer?” No hubo maldiciones”.

Hay una regla no escrita en la NBA que es de mal gusto aumentar la puntuación al final de un juego con el resultado ya decidido. Cuando no se respeta el código de conducta, es de esperar una represalia. Ese fue el caso cuando Lance Stephenson de Indiana anotó una bandeja incontestada con 3.3 segundos en una victoria por 17 puntos sobre los Raptors a finales de la temporada, haciendo que DeMar DeRozan y PJ Tucker se enfrentaran al escolta de los Pacers. También ocurrió cuando Brandon Jennings de Washington empujó a JaVale McGee, de Golden State, el mes pasado cuando McGee estaba tomando un triple con los Warriors en ventaja de 22 con menos de 10 segundos.

“Hice la clavada porque presionaron”, dijo Jones a ESPN. “Y nosotros perdimos el balón antes de eso. Así que no entiendo lo que quieres que hagamos, ¿botarla? ¿Quieres que la saquemos, o quieres seguir atacándonos? No quieras que te ataquemos, no nos ataquen en esa situación”.

James dijo que cualquier charla que Tucker o cualquier otro miembro de los Raptors estuviera intentando en el primer juego no le afectó.

“Realmente no me involucro demasiado, a menos que alguien me diga algo, y luego voy a decir mi parte y mantenerla en movimiento”, dijo James. “Me concentro en lo que es lo principal. Lo principal es ganar. Lo veo, lo oigo, pero realmente no me involucro en eso a menos que, como he dicho, alguien me diga algo y entonces puedo hacer ambas cosas”.

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